Es el control del desarrollo y reproducción de microorganismos patógenos del medio ambiente, mediante métodos físicos, mecánicos y químicos.
Mantener las instalaciones alimentarias,
espacios de trabajo, servicios sanitarios y de transporte
libres de vectores biológicos de interés
sanitario forma parte ya de la cultura ambiental en
nuestra sociedad actual.
Para esto, además de las normas básicas
de higiene y limpieza, en determinadas superficies o
aéreas de trabajo o de transporte, etc., es necesario
aplicar periódicamente un germicida específico
para el control de todos estos patógenos, impidiendo
así su crecimiento y reproducción.
Nuestros tratamientos antivectoriales contemplan la
realización periódica de estas operaciones
de higienización.
Entendemos que con ello contribuimos finalmente a mejorar
la calidad de vida de las personas.